domingo, 24 de junio de 2012

Capítulo 12- Me conoce muy bien; demasiado diría yo...


Llegó el día: Croacia. Estaba desesperada, tenía unas ganas de tremendas de pasar dos semanas con Miki, era la primera vez que viajaríamos juntos. Sí, pensaréis que soy tonta, pero siento un hormigueo como si fuese  la primera cita.

Después de intentar no llorar cuando sonaba Hey Soul Sister y de no parar de recordar los momentos vividos en ese último año, terminamos de grabar TLJ.

Lo más duro fue despedirme de mi familia de Madrid, porque aunque sabía que los vería en un mes los iba a echar mucho de menos. Romina ya no seguía con nosotros, quería probar suerte en otro sitio y cambiar de aires. Cuando la tuve en frente mía la abracé con todas mis fuerzas.

-Te voy a echar mucho de menos-le dije al borde del llanto-Este ha sido uno de los mejores años de mi vida, gracias por todo.

-Ay, cuquita, yo también te voy a echar mucho de menos. ¿Quién hará ganchillo mientras espero a que empiece el programa? No será lo mismo sin ti cuando me vaya a Espejo Público.-me correspondió al abrazo con una fuerza que me hizo sentir segura y hacer que confiara todavía más en ella.

No lo pude evitar, cuando en el equipo nos dieron a cada uno un marco con varias fotos de TLJ y el logo del programa en medio me eché a llorar. Tampoco una llorera, porque no quería que mis amigos y compañeros no me vieran triste, simplemente unas lágrimas salieron de mis ojos y disimuladamente las limpié con la manga de mi cazadora. Pero alguien me había visto llorar, alguien que me conocía mejor después de Miki. Sí, lo habéis acertado: Dani Martínez. Sentí el calor de su abrazo e instintivamente apoyé mi cabeza en su pecho, sin preocuparme por que se me corriese el rímel o mojarle a Dani su camiseta, simplemente necesitaba desahogar toda la tristeza que acumulaba desde que habíamos comenzado a grabar el último programa de TLJ.. El resto del equipo se acercó a consolarme, pero Dani les hizo un gesto para que nos dejasen a solas, cosa que agradecí. Descargué hasta la última lágrima que quedaba en mi interior hasta tal punto que pensé que ya no quedaba agua en mi cuerpo. Notaba que tenía los ojos hinchados y me dolían mucho de tanto llorar. “Menos mal que Miki no ha venido al programa de hoy y ha ido a hacer recados”- pensé.

Después de unos minutos que se me hicieron muy cortos, Dani me despegó de su pecho para mirarme a los ojos.

-      -    ¿Estás mejor?

-       -   Sí, gracias Dani.

-       -   Me alegro, y mi camiseta también, porque la pobre está diciendo ‘¡ayúdame Dani!’ jajaja

-       -   Lo siento mucho, no era mi intención.

-        -  Tienes los ojos muy hinchados. Cuando lloras los ojos te resaltan todavía más, incluso sin el rímel ¿vamos a por hielo para que se te baje la inflamación? Y no te preocupes, era una broma, sólo intentaba hacerte reír. Aunque la camiseta sea blanca y tenga una enorme mancha negra en el centro jajaja

-      -    Jajajaj y gracias por lo de los ojos- ahora si me hizo reír. Puso la cara de paleto que sabe que me hace siempre sacar una sonrisa.

-       -   Eso es lo que quería, ver tu preciosa sonrisa. Lo preciosa que eres. –y al terminar y darse cuenta de lo que había dicho, se puso un poco nervioso- Esto…¿vamos a por el hielo?

-       -   Sí, claro.

Salimos dirección al comedor donde nos estaban esperando todos con loso brazos abiertos. Ahora sí se echaron todos sobre mí.

-     -   Por fin te emocionas Simon, ya era hora jajaja - me dijo Ruth de broma.

-      -  ¡Qué tierna eres cuquita! – me dijo Romina.

-        -  No conocía esa faceta tuya –me dijo Flo.

Estuvieron “riéndose” de mí un buen rato a la vez que me abrazaban y me decían frases cariñosas, pero los dejé, al fin y al cabo, en las familias siempre pasa eso, y todo queda en casa.

 Salí del plató dándole un gran abrazo por última vez en un mes a todos los del equipo. Se fueron yendo todos poco a poco a sus casas. Yo, como siempre, salí la última. Flo me acompañó hasta la salida del plató, la C/Alcalá 518.

-      -    Adiós padre, te echaré de menos estos días- le dije a Flo.

-       -   Adiós mi niña, pásalo bien- me abrazó con ternura.

-       -   ¿Dónde vas de fiesta?¿En Mollet dando de comer a  las palomas? Jajaja- dijo Dani que acababa de unirse a la conversación entre Flo y yo.

-       -   No, se va a Croacia dos semanas con Miki- respondió Flo rápidamente, sin darme tiempo a mí a responder. Aunque menos mal, no sabía cómo decírselo a Dani. Ya sé que no es mi novio, pero no me salían las palabras para hablarle a sobre Miki.


-      -    Ah..qué..¡qué bien abuela! Por fin usted podrá descansar con su..tu..no..vio- lo noté nervioso, por lo que hizo que me pusiera más nerviosa aún ¿Qué le pasaba a Dani?

-        -  Jajaja gracias Dani, descansa tú también, que te hace falta. Tanta tontería seguida agotará mucho, tienes que reponer pilas- le respondí con una sonrisa para intentar tranquilizarlo, y así poder tranquilizarme yo también.


-      -    Bueno chicos, me voy, que me esperan mis dos tesoros en casa- dijo Flo dándonos un abrazo a los dos a la vez- Cuidaros mucho chavales, nos vemos en un mes. Y recordad…Tonterías sí, sí…siempre…pero las Justas.

-        -  ¡Pero las Justas!- gritamos Dani y yo al unísono. Flo sonrió y se despidió de nosotros con la mano.

-       -   ¿Tenéis ya todo pagado?- dijo Dani al cabo de unos segundos.

-       -   Sí, es nuestro primer viaje juntos.

-          Pues que os lo paséis genial, de verdad- dijo con una sonrisa que me decía que no opinaba exactamente eso, pero decidí no darle más vueltas- ¿Vienes a mi casa a tomarte algo?

¿Ahora qué le digo? ¡Anna, piensa!

-       -   Es que tengo que terminar la maleta, salimos muy temprano mañana y…

-       -   Venga, va…para despedir la temporada, que no nos vemos en un mes…Te invito a un batido de chocolate y a galletas con trozos de chocolate- me puso cara de ¿A que no te resistes?

Como conocía mis puntos débiles, el chocolate. Ya me las pagará jajaj


-  Vale…me has convencido, pero que sepas que sólo voy por las galletas y el batido ¿eh? –le dije giñándole un ojo.

domingo, 20 de mayo de 2012

Capítulo 11- Sé que no me fallaría ni yo a él


Me encontraba de nuevo sobre Miki; esta vez completamente sobre su cuerpo. Mis piernas ocupando el espacio que dejaban las suyas sobre la cama, mi estómago sobre su estómago, mi pecho sobre el suyo, mi cabeza en su cuello…Podría decirse que parecíamos una única persona. Miki estaba acariciándome la cara con su mano derecha a la vez que yo acariciaba el pendiente de su oreja. Sabía que le encantaba. No quería moverme de ahí en todo el día. Lo mejor de todo es que podíamos estar todo el rato que quisiéramos sin hacer nada porque no había programa aunque fuera miércoles. De repente noté que se movía haciendo que cayera al lado opuesto de la cama por donde salía.

-¿A dónde vas? –le dije mientras él sacaba algo del cajón de mi mesita de noche ¿Cuándo lo habría metido ahí?

-Anna Simon Marí. Sé que estas últimas semanas han sido duras para ti ya que el equipo de Tonterías las Justas son como tu familia y no tienes ganas de separarte de ellos. Además de que llevábamos tiempo sin vernos y nos echábamos de menos. Ya se notó anoche y esta mañana jajaja- hizo que me saliera una sonrisa tímida en medio de su pequeño discurso.- Por eso quería proponerte hacer un viaje a un lugar que sé que no rechazarás: Croacia- dijo enseñándome  dos billetes de avión con destino a un pueblo de Croacia junto con la foto de un pequeño hotel donde presentía que pasaría dos semanas agradables junto con la persona que ocupa la mayor parte de mis pensamientos a lo largo del día.

Estaba ilusionadísima, no sabía que responderles; bueno sí lo sabía pero es que es algo tan maravilloso que me dejó un poco parada.

-Anna, ¿estás bien? –me preguntó Miki preocupado al ver que no respondía.

-Sí, sí, perdona. Es que me has pillado por sorpresa. ¡Por supuesto que me voy contigo a Croacia! ¿Cuánto tiempo es?¿Toda la vida? Porque estoy dispuesta a correr ese riesgo- me abalancé sobre el dejándoles besos por toda la cara hasta tal punto que se la dejé llena de babas.

-Pareces un perro ajaja- me dijo apartándose de mí.

-Gua, gua- le hice el gesto de darle la patita y luego me eché a reír.

Los dos estuvimos un buen rato riéndonos a carcajada limpia, cada uno al lado del otro de forma paralela a la almohada. Me dolía la barriga de tanto reír ajja Es increíble que a la persona a la que tanto quieres sea a la vez tu amante y tu amigo. Es algo muy extraño, que no sé explicar con palabras.

-Voy a preparar el desayuno-dije levantándome, a duras penas, ya que casi no me podía mover porque me dolía la barriga de tanto reírme.

-Dirás el almuerzo porque son ya las tres y media.

-¿Ya? Qué rápido se pasa el tiempo cuando estoy contigo.

-Es increíble, sí, es que soy tan irresistible- puso su típica pose entre sexy y niño pijo.

-Jajaja que fantasma eres. Venga irresistible, ayúdame con la salsa boloñesa.

Me ayudó a cocinar la salsa, puso la mesa y encendió la tele para estar entretenidos mientras comíamos. Era lo típico, nos encantaba ver Los Simpsons o Aquí no hay quien viva, ya que nuestros horarios de trabajo no nos dejaban los días de diario. Teníamos mucha hambre, así que acabamos enseguida de comer. Nos tumbamos en el sofá, él tumbado boca arriba y yo pegada al lado del respaldo del sofá encima de él. Notaba como latía su corazón y que cada vez se iba relajando más. Esto me hizo recordar  la noche del parque y pensar en lo afortunada que era al estar con él, que por muchos obstáculos que pasemos, sé que no me fallará ni yo a él.
Con eso pensamiento en mi mente,  el sonido acompasado de los latidos de su corazón y con sus caricias en mi pelo, me quedé durmiendo y con una gran sonrisa en mis labios.

Capítulo 10- Apenas lugar para el tiempo


Unos cuantos rayos de sol asomaban por la ventana de la habitación de mi casa. Eran las 7. Estaba desnuda. Me encontraba encima de la tripa de Miki, mirando en dirección a la puerta. Él tenía la mano derecha en mi hombro y la otra apoyada en su pecho. Notaba su respiración larga y pausada. Estaba durmiendo. No quería moverme de mi sitio porque si no lo despertaría, pero tenía ganas de ver cómo dormía. Lentamente y con mucho cuidado levanté mi cabeza,  la ladeé en dirección al cabecero de la cama y me volví a apoyar en su barriga. Lo miré de arriba abajo fijándome en todos los detalles de su cuerpo donde mi vista podía alcanzar. Tenía la cara ladeada hacia la izquierda, por lo que pude observar mejor sus facciones. El pelo estaba hecho un revoltijo, los ojos cerrados junto a las ojeras que mostraban lo poco que había dormido días anteriores, la nariz aguileña que tanto lo caracterizaba, la barba incipiente de esa mañana,  la boca ligeramente abierta hacia abajo con sus labios en forma de media luna…sus labios. Esos labios tan irresistibles, esos que me habían besado horas anteriores y que me habían hecho disfrutar como cada minuto que los siento, esos por los que no puedo vivir si no me besan…Esos, sí.  Estuve observándolos un rato hasta que sin darme cuenta, se me fueron cerrando los ojos lentamente y teniendo como última imagen, sus labios entreabiertos.

El teléfono móvil. Ese maldito objeto que sólo sirve para interrumpir buenos momentos estaba sonando. Lo peor es que era el mío. Voy a cogerlo y me doy cuenta que estoy sola en la cama. Aún así, me apresuro y lo cojo.

-Hola Flo. Sí, vale. Me parece bien. Hasta mañana. Otro beso para ti.

Parecería una conversación normal si no fuera porque esa era la última llamada que querría haber recibido. Flo me había llamado para concretar la hora en que grabaríamos el último programa de Tonterías la Justas. Me daba mucha pena porque había sido un año genial, pero esperaba que fuese porque algo mejor iba a venir.
-Buenos días princesa.

-Buenos días cariño.

-¿Y esa cara?-preguntó mi maravilloso novio, preocupado.

-Ha llamado Flo para concretar la hora a la que íbamos a grabar el último programa de Tonterías las Justas.

-Lo siento mucho cariño, pero tranquila, seguro que vendrán proyectos mucho mejores.

-Eso espero Miki.-dije mostrándole una sonrisa tímida.-Por cierto, ¿dónde estabas?

-Estaba en el salón ordenando el estropicio que hiciste ayer cuando llegamos de nuestra cena y nuestro paseo por el Retiro- dijo con una sonrisa traviesa, con la que no pude evitar sonrojarme.

-¿Cómo que “hice”? ¡Hablo Don Perfecto! ¡Anda ya , si eras tú el que vino pidiéndome juerga! Estabas deseando acariciarme, besarme, desnudarme…-dije susurrándole esto último al oído, haciendo que se estremeciera bajo mis labios.

-No..no ..es.s cierto- dijo tragando saliva y con la respiración entrecortada mientras que hacía que me tumbase en la cama, él encima de mí.

-¿No?- dije acariciándole los labios con el dedo índice mientras me mordía el labio.

-Vale, sí jajaj..-no le dejé terminar, simplemente lo besé salvajemente, sin apenas dejar espacio entre nuestro cuerpos mientras el me acariciaba el costado derecho. Ambos estábamos desnudos de la noche anterior, por lo que no hizo falta mucho tiempo para que estuviéramos amándonos como hacía horas atrás. La habitación se lleno de nuestras caricias y nuestros suspiros dejando apenas lugar para el tiempo.

Capítulo 9- Lo importante es que esté junto a él


- He pensado una cosa cariño
- Dime -dice Miki
- ¿Quieres que vayamos a cenar? Tengo aganas de estar a solas contigo
- Vale amor-dice sonriéndome y me besa

Vamos a un restaurante cercano a mi casa, es una pizzería, muy romántica y bonita, con una música ambiente precioso. Entramos y nos sentamos.

-Preciosa, ¿qué quieres pedir?
-Mmmm… me encanta todo, no sé, ¿qué vas a pedir tú? -digo mirando la carta
-Creo que voy a pedir una pizza
-Yo pasta
-Camarero- dice Miki elevando un poco el tono de voz para que se le escuchase

Pedimos la pizza y la pasta y empezamos a hablar.

- Cariño dentro de 3 días es nuestro aniversario
- Lo sé, princesa, no me olvido... 4 años ya...
- Si, que rápido pasa el tiempo ajajajaja
- Mira, ya traen la cena, ¡qué rápidos!

Empezamos a comer, estábamos hambrientos.
Me lo estoy pasando de maravilla, es un sitio perfecto, con la persona perfecta, la que más quiero en el mundo. Porque junto a él me siento feliz, porque le quiero.

Acabamos de cenar, todo estaba buenísimo.

-Princesa
-Dime
-Te quiero
-Y yo

Que mono es cuando dice esas cosas.

- Tengo ganas de besarte
- ¿Quieres que nos vayamos al Retiro? Es un sitio muy tranquilo.
- Vale

Pedimos la cuenta y nos vamos a dar un paseo por el Retiro.


- Esto me encanta amor-dice mientras me da un beso

- ¿Sabes? Eres la persona más perfecta de este mundo, eres el que me hace feliz, el que consigue sacarme una sonrisa, el que sabe donde esta mi punto débil para que le de un beso, el que SIEMPRE, pero SIEMPRE está ahí, el que me hace sentir como una niña pequeña que le da igual todo, el que me hace sentir una princesa en un cuento y que su príncipe azul la va ha rescatar, el que le hace sentir como campanilla que vuela alto y no se cae, el que me hace sentir que estoy en una nube, el que me ayuda cuando me caigo, el que , el que, el que quiero.

- Te quiero

- Te digo todo esto y solo sabes decir 'Te quiero'

- Me he quedado en blanco. Precioso.

- Me alegro. Mira ven conozco un lugar precioso para estar los dos solos

- ¿Qué?

- Ven, sígueme- digo mientras le agarro la mano y salimos corriendo como dos niños pequeños.

Llegamos aun sitio un poco más solitario, pero precioso, había un árbol con nombre grabados, un banco, césped y un cielo precioso lleno de estrellas.

-Cariño, túmbate y en el césped- digo mientras me tumbo a su lado -¿no te parece precioso?

-Lo precioso ya lo veo todos los días-dice Miki mientras sigue mirando a las estrellas.

-Te quiero-Digo mientras apoyo mi cara en su pecho mientras contemplamos las estrellas -Mira Miki una estrella fugaz, pide un deseo vamos.

-Deseo estar siempre al lado de la persona a la que amo

-Yo deseo lo mismo

-Jejejejejeje Te quiero-Decimos los dos al unísono.

Pasamos así toda la noche, me da igual que se hagan las 3,4,5 o las 6 de la mañana , lo importante es que esté junto a él.

jueves, 3 de mayo de 2012

Capítulo 8-¿Qué le pasa?


- Sí, era. Y no lo será más. Las cosas salieron mal… No preguntes. Ajaja

- Ya veo.. Bueno, no era la adecuada…

- Supongo, el problema es que creo que sé cuál es la adecuada. Pero las cosas están difíciles… por no decir imposibles..

- ¿y eso?

- Pff... Mejor no preguntes.. jajja



Me llaman para maquillarme y voy con Romi. Me visto. Decido un vestido corto estampado y que me favorece bastante.. ya me entendéis..

Vamos a entrar.

- ¡Qué guapa estas Simon! -dice riéndose-

- ¿Qué te pasa conmigo, Dani?

- Me pasan demasiadas cosas Jaja ¿me abrazas?- dice con carita de bueno.



Me encanta cuando pone esa cara.



- ¿Qué? Jaja claro tonto... –le abrazo y no quiere separarse

- Dani, que ya está flo presentando..

- ¿Qué hacemos?

- No sé, improvisamos jajaja



Nada especial la entrada… el resto del programa pasa normal, nada especial.



Miki está detrás de las cámaras me mira todo el rato sonriendo, como si estuviera orgulloso de mí, de lo que hago, y me encanta que me mire así, me da vergüenza y me entra la risa… me desconcentro.

El programa pasa normal al terminar vamos todos a Flocución a comentar el programa.

Yo estoy en las piernas de Miki, sentados en el sofá, al lado esta Juange y Romi; Dani en frente, no para delirarme. Miki me está haciendo cosquillas en la pierna y estamos todos riéndonos y comiendo lo que ha traído el público..



Qué le pasa a Dani, no para de mirar la mano de Miki.. no lo entiendo, o si lo entiendo pero no quiero entenderlo. Paso de rayarme. Son las 7 y media.



- Miki nos vamos ya?

- Vale.. Me da igual, como quieras.. ¿qué hacemos?

- Mmm no sé.. Podemos.. ir a dar una vuelta..

- Vale. me acaricia la cara, quitándome el pelo de ella. Automáticamente, ya no hay nada alrededor, ya no atiendo a nada más que a sus ojos. Me quedo perdida y no me doy cuenta de que me está besando, entonces le respondo. Los demás mientras están a su bola y como estoy de espaldas no sé qué hace Dani.. Pero ¿qué digo? ¿Y a mí qué me importa Dani? Que me mire si quiere. Es más, ojalá me mire y este celoso… ¿celoso? ¿Por qué iba a estarlo? ¿Qué digo?



- Anna, ¿qué te pasa? Estás como ida.. ¿en qué piensas?

- Eh.. en nada… vámonos de aquí- me levanto y le cojo de la mano



Efectivamente Dani me está mirando… noto que está tenso.



- ¿A dónde vais ya?- dice flo

- No sé, por ahí a.. a dar una vuelta..adiós papi, mañana nos vemos – le doy un beso.

- Adiós bonita. ¡¡Chaoo pareja!!

Dani no se despide.

- Dani, adiós ¿eh?- está con el móvil. No me contesta.

- ¿¡Dani!?

- ¿Eh? Ah, si,.. adiós..



Le miro esperando un: adiós princesa o guapa, o un abrazo. Vamos lo de siempre…pero nada… pues me voy

Salimos a la calle…

sábado, 28 de abril de 2012

Capítulo 7- ''Que feliz me siento cuando estoy con él''


Me despierto sigilosamente por la luz que entraba de la ventana, me giro y veo a Miki durmiendo a mi lado, con un brazo suyo sobre mi cuerpo. Casi sin enterarme, me paso varios minutos observándole y reflexionando ... “qué feliz me siento cuando estoy con él” ... suspiro pasionalmente y sin quererlo, me sale una gran sonrisa.

Son las 10:30, voy a la cocina, me tomo mi café y me dirijo hacia el baño.

Una vez desnuda, me meto en la ducha… y mentalmente empiezo a organizarme el día: el programa, la tarde, algunos recados que tengo que hacer ...

-¡Ay! – digo asustada – ¡Qué susto me has dado, imbécil! – río nerviosa.
-No pretendía asustarte, cariño – me dice mientras se mete conmigo en la ducha y se acerca hacia mí – No me has despertado. – me besa.
-Es que te he visto tan tranquilo durmiendo que no quería molestarte. – le doy otro beso.


Ese beso se alarga bastante… él me coge de la cintura y me acerca todo lo que puede a él. Estamos los dos desnudos en la ducha debajo del agua y anoche no me apetecía hacer nada, pero hoy estoy descansada, y soy toda suya.

- Miki – corto el beso- ….

- ¿Qué?– me pregunta-.

- ……. - me quedo pensando, y creo que no es momento para hablar, no voy a cortar el momento. – nada, que te quiero.

- ¡Y yo a ti! - me coge y me sube encima suya, apoyándome en la pared de la ducha.

Desde ese momento empezamos un intercambio de caricias, besos pasionales, mordiscos cariñosos y gemidos, y minuto tras minuto, sin enterarnos se nos hacen las 11:30.

Terminamos los dos de ducharnos, porque en verdad lo que habíamos hecho era de todo, menos ducharnos, y una vez arreglados, nos dirigimos al trabajo.

Íbamos camino al plató, cogidos de la mano, los dos felices, muy felices…

-Ha estado genial, me has hecho sentir muy bien.. – le digo -.
-Cuando estoy contigo de esa forma, se me pasa el tiempo volando… - me dice cariñosamente-
-Y a mi, cariño, en momentos como ese me planteo de dejarlo todo e irme contigo a vivir la vida…
-Eso estaría genial, pero debemos seguir trabajando, cada uno en lo suyo, ya tendremos tiempo de estar juntos y vivir momentos como el de antes… - me dice con una sonrisilla -.


Llegamos al trabajo, entramos en Flocución, el camerino de Flo, y estaban allí reunidos Dani, Romina y Flo.

-¡¡Hombreee!! ¡el señorito Miki y la Simon! – dice Dani alegrándose de vernos-

- ¡Hola pareja! – dice Flo, también contento-.

- Lo siento por retrasarme chicos, es que hemos tenido que….. que….. – nos miramos Miki y yo, y sonreímos a la vez-. …. bueno, ya sabéis…. movidas nuestras…

Todos se rieron porque me entendieron perfectamente, luego se acercaron a saludar a Miki, y seguimos charlando un rato los 5 tranquilamente y con muy buen rollo.


lunes, 23 de abril de 2012

Capítulo 6-Y me dijo en un suave susurro

Pasamos la tarde viendo películas de miedo, ya que a los dos nos encantan.

-No entres ahí, no entres ahí- dije, y acto seguido me llevé un susto- ¿Ves? Ya te han matado. Te lo había dicho, si no, no haber entrado ahí.

-Anna, ¿por qué le hablas a la tele?- se reía de mis ocurrencias y eso sabía que me picaba mucho.

-¿Qué tiene de malo? No es mi culpa que pongan a personajes tontos en este tipo de películas- respondí fingiendo estar enfadada.

-¿Te he dicho que estás preciosa cuando te pones así de infantil?- me dijo acariciándome la cara con ternura.

-Sí, pero me gusta que me lo repitan- respondí acariciando la mano que tenía apoyada en mi cara.

-Jajaja ya veo- me besó con ternura.

Seguimos viendo la película hasta que acabó y cenamos en mi casa entre caricias y bromas. Cuando acabamos, fuimos a tomarnos un helado fuera. Fuimos a un parque cerca de mi casa, y nos sentamos debajo de un árbol, él apoyando la espalda en el árbol y yo apoyando la mía en su pecho. No teníamos miedo a que nos viera nadie , ya que era de noche y no había mucha gente por ahí. Sólo nos iluminaba una farola que se encontraba cerca de ahí. Nos terminamos el helado en silencio y escuchando el latido de nuestros corazones.

-Voy a tirar la tarrina- estaba levantándome cuando me sujetó del brazo evitando que me levantase. Caí encima suya.

-¡Cómo pesas Simon!- me dijo picándome.

-Ahora te aguantas, eso te pasa por tirarme- le saqué la lengua burlándome de él.

-Pues ahora no te vas a levantar- dijo sujetándome los brazos,

-Eso que te lo crees tú- salí corriendo todo lo que mi cuerpo me permitía y fui a tirar la tarrina. Miki también la tiró y luego salió corriendo detrás de mí hasta que me alcanzó y caímos en el césped, él encima de mí. Nuestros labios estaban a escasos centímetros de distancia. Su pecho estaba apoyado en el mío, por lo que pude sentir los latidos de su corazón. Me miraba a los ojos con una ternura que hizo que me sintiera la persona más afortunada del mundo.

-Eres preciosa princesa

No puede aguantar más y acorté la distancia que separaba a nuestros labios, juntándolos en un beso lleno de ternura y amor.

Estuvimos un rato más besándonos y mirando las estrellas apoyada en su pecho.

Cuando llegamos a casa eran las doce y media, estaba cansada y mañana había programa. Vaya- pensé.

-Gracias por hacerme pasar una de las mejores noches de mi vida.

-Gracias a ti princesa, por existir.

Lo besé como si me fuera la vida en ello, un beso apasionado y lleno de sentimientos. Llegamos a la cama y estuvimos acariciándonos. Al cabo de un rato me tuve que separar, ya que se me cerraban los ojos y no paraba de bostezar. Eso le hizo gracia a Miki, cosa que no entendí, ya que pensaba que tenía ganas de juerga (ya me entendéis).

-Vamos a dormir princesa.

-¿No estás enfadado?

-¿Por qué iba a estarlo?

-Porque te he cortado el rollo jajaja- y me sonrojé como si fuera una adolescente.

-Jajaja no te preocupes, habrá muchas más noches. Y con tenerte a mi lado, me vale de sobra.

Estas últimas palabras me hicieron quererle más si cabía. Me levanté para ponerme el pijama, pero por poco me tropiezo. Miki se rio, y me cogió en brazos para luego posarme en la cama. Fue en busca de mi pijama, y me desvistió lentamente, produciéndome escalofríos. Luego me lo puso, y cogiéndome como a una niña pequeña, abrió la cama y me metió en ella delicadamente para luego taparme con la sábana. A continuación se metió él, apagó la luz de la mesita y me abracé a él. Lo último que recuerdo antes de dormirme fue lo que me dijo en un suave susurro "Te quiero".