Me encontraba de nuevo sobre Miki; esta vez completamente
sobre su cuerpo. Mis piernas ocupando el espacio que dejaban las suyas sobre la
cama, mi estómago sobre su estómago, mi pecho sobre el suyo, mi cabeza en su
cuello…Podría decirse que parecíamos una única persona. Miki estaba
acariciándome la cara con su mano derecha a la vez que yo acariciaba el
pendiente de su oreja. Sabía que le encantaba. No quería moverme de ahí en todo
el día. Lo mejor de todo es que podíamos estar todo el rato que quisiéramos sin
hacer nada porque no había programa aunque fuera miércoles. De repente noté que
se movía haciendo que cayera al lado opuesto de la cama por donde salía.
-¿A dónde vas? –le dije mientras él sacaba algo del cajón de
mi mesita de noche ¿Cuándo lo habría metido ahí?
-Anna Simon Marí. Sé que estas últimas semanas han sido
duras para ti ya que el equipo de Tonterías las Justas son como tu familia y no
tienes ganas de separarte de ellos. Además de que llevábamos tiempo sin vernos
y nos echábamos de menos. Ya se notó anoche y esta mañana jajaja- hizo que me
saliera una sonrisa tímida en medio de su pequeño discurso.- Por eso quería
proponerte hacer un viaje a un lugar que sé que no rechazarás: Croacia- dijo
enseñándome dos billetes de avión con
destino a un pueblo de Croacia junto con la foto de un pequeño hotel donde
presentía que pasaría dos semanas agradables junto con la persona que ocupa la
mayor parte de mis pensamientos a lo largo del día.
Estaba ilusionadísima, no sabía que responderles; bueno sí
lo sabía pero es que es algo tan maravilloso que me dejó un poco parada.
-Anna, ¿estás bien? –me preguntó Miki preocupado al ver que
no respondía.
-Sí, sí, perdona. Es que me has pillado por sorpresa. ¡Por
supuesto que me voy contigo a Croacia! ¿Cuánto tiempo es?¿Toda la vida? Porque
estoy dispuesta a correr ese riesgo- me abalancé sobre el dejándoles besos por
toda la cara hasta tal punto que se la dejé llena de babas.
-Pareces un perro ajaja- me dijo apartándose de mí.
-Gua, gua- le hice el gesto de darle la patita y luego me
eché a reír.
Los dos estuvimos un buen rato riéndonos a carcajada limpia,
cada uno al lado del otro de forma paralela a la almohada. Me dolía la barriga
de tanto reír ajja Es increíble que a la persona a la que tanto quieres sea a
la vez tu amante y tu amigo. Es algo muy extraño, que no sé explicar con
palabras.
-Voy a preparar el desayuno-dije levantándome, a duras
penas, ya que casi no me podía mover porque me dolía la barriga de tanto
reírme.
-Dirás el almuerzo porque son ya las tres y media.
-¿Ya? Qué rápido se pasa el tiempo cuando estoy contigo.
-Es increíble, sí, es que soy tan irresistible- puso su
típica pose entre sexy y niño pijo.
-Jajaja que fantasma eres. Venga irresistible, ayúdame con
la salsa boloñesa.
Me ayudó a cocinar la salsa, puso la mesa y encendió la tele
para estar entretenidos mientras comíamos. Era lo típico, nos encantaba ver Los Simpsons o Aquí no hay quien viva, ya que nuestros horarios de trabajo no nos
dejaban los días de diario. Teníamos mucha hambre, así que acabamos enseguida
de comer. Nos tumbamos en el sofá, él tumbado boca arriba y yo pegada al lado
del respaldo del sofá encima de él. Notaba como latía su corazón y que cada vez
se iba relajando más. Esto me hizo recordar
la noche del parque y pensar en lo afortunada que era al estar con él,
que por muchos obstáculos que pasemos, sé que no me fallará ni yo a él.
Con eso pensamiento en mi mente, el sonido acompasado de los latidos de su corazón
y con sus caricias en mi pelo, me quedé durmiendo y con una gran sonrisa en mis
labios.
Preciosidad!!!!
ResponderEliminarMe encanta la historia, de verdad, está genial
Yo, por si la os interesa porque no lo habéis visto tambien tengo un blog con una historia
http://unahistoriaalternativadedani.blogspot.com
Pero está casi acabada