- He pensado una cosa cariño
- Dime -dice Miki
- ¿Quieres que vayamos a cenar? Tengo aganas de estar a
solas contigo
- Vale amor-dice sonriéndome y me besa
Vamos a un restaurante cercano a mi casa, es una pizzería,
muy romántica y bonita, con una música ambiente precioso. Entramos y nos
sentamos.
-Preciosa, ¿qué quieres pedir?
-Mmmm… me encanta todo, no sé, ¿qué vas a pedir tú? -digo
mirando la carta
-Creo que voy a pedir una pizza
-Yo pasta
-Camarero- dice Miki elevando un poco el tono de voz para
que se le escuchase
Pedimos la pizza y la pasta y empezamos a hablar.
- Cariño dentro de 3 días es nuestro aniversario
- Lo sé, princesa, no me olvido... 4 años ya...
- Si, que rápido pasa el tiempo ajajajaja
- Mira, ya traen la cena, ¡qué rápidos!
Empezamos a comer, estábamos hambrientos.
Me lo estoy pasando de maravilla, es un sitio perfecto, con
la persona perfecta, la que más quiero en el mundo. Porque junto a él me siento
feliz, porque le quiero.
Acabamos de cenar, todo estaba buenísimo.
-Princesa
-Dime
-Te quiero
-Y yo
Que mono es cuando dice esas cosas.
- Tengo ganas de besarte
- ¿Quieres que nos vayamos al Retiro? Es un sitio muy
tranquilo.
- Vale
Pedimos la cuenta y nos vamos a dar un paseo por el Retiro.
- Esto me encanta amor-dice mientras me da un beso
- ¿Sabes? Eres la persona más perfecta de este mundo, eres
el que me hace feliz, el que consigue sacarme una sonrisa, el que sabe donde esta
mi punto débil para que le de un beso, el que SIEMPRE, pero SIEMPRE está ahí,
el que me hace sentir como una niña pequeña que le da igual todo, el que me
hace sentir una princesa en un cuento y que su príncipe azul la va ha rescatar,
el que le hace sentir como campanilla que vuela alto y no se cae, el que me
hace sentir que estoy en una nube, el que me ayuda cuando me caigo, el que , el
que, el que quiero.
- Te quiero
- Te digo todo esto y solo sabes decir 'Te quiero'
- Me he quedado en blanco. Precioso.
- Me alegro. Mira ven conozco un lugar precioso para estar
los dos solos
- ¿Qué?
- Ven, sígueme- digo mientras le agarro la mano y salimos
corriendo como dos niños pequeños.
Llegamos aun sitio un poco más solitario, pero precioso,
había un árbol con nombre grabados, un banco, césped y un cielo precioso lleno
de estrellas.
-Cariño, túmbate y en el césped- digo mientras me tumbo a su
lado -¿no te parece precioso?
-Lo precioso ya lo veo todos los días-dice Miki mientras
sigue mirando a las estrellas.
-Te quiero-Digo mientras apoyo mi cara en su pecho mientras
contemplamos las estrellas -Mira Miki una estrella fugaz, pide un deseo vamos.
-Deseo estar siempre al lado de la persona a la que amo
-Yo deseo lo mismo
-Jejejejejeje Te quiero-Decimos los dos al unísono.
Pasamos así toda la noche, me da igual que se hagan las
3,4,5 o las 6 de la mañana , lo importante es que esté junto a él.
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